¡Del teléfono verde al avión azul!
Este milenio lleva en su esencia el fulgor de la vanguardia; hoy la tecnología es una voraz competencia por posicionarse en la cumbre no solo digital o empresarial de los consumidores, sino también dominar sus intereses. Compañías multinacionales batallan de manera dura o blanda para incrustarse de forma permanente en la vida de las personas; pero el ímpetu por la supremacía constante para mantener esa vanguardia tecnológica llega arraigada la simiente de una profunda tibieza vanguardista.
