Universidad de Panamá manifiesta preocupación por la producción nacional de arroz

Vie, 18/07/2025 - 19:52
Autor:

Carlos Iván Caballero G. /

plantación de arroz en Chiriquí
Plantación de arroz en Chiriquí. Fotos: cortesía FCA Chiriquí

 

De acuerdo con el análisis del decano de la FCA, Eldis Barnes Molinar, la actual condición por la que atraviesa la producción, en términos de retos, exige mejorar la rentabilidad del cultivo, de manera que siga siendo de interés para los agricultores y lograr el autoabastecimiento, que implica incrementar la producción nacional.

El sector agrícola se encuentra en un ambiente tenso debido a que el Gobierno no aporta los incentivos necesarios para garantizar la producción de arroz.

Explica que los productores de arroz deben alcanzar ingresos entre el 25% y 30% para continuar en el campo.

Hasta el momento, el Estado no ha establecido alternativas que los lleve a generar esos ingresos. En la actualidad, el quintal de arroz, en cáscara, se vende entre 20 y 24 dólares, y con el subsidio llega a 32 dólares.

Barnes agrega que solo se cultiva el 75% de la producción nacional, el 25% restante se importa.  Si el Gobierno establece políticas adecuadas en apoyo a los productores se puede cultivar la totalidad del consumo anual.

 

El decano de la FCA sostiene que el total del consumo es posible obtenerlo utilizando una variedad de semillas que sea tolerante al estrés hídrico. En Panamá el arroz solo se cultiva en temporada lluviosa.

Otro aporte para lograr el consumo total, es la reducción en la compra y uso de los agroquímicos, que representa un gasto excesivo en la producción. Para ello, es necesario contar con semillas mejoradas, tolerantes, y resistentes a enfermedades.

arroz en agua
El arroz también se puede cultivar en zonas donde el agua es abundante. Foto: cortesía Felizbeth Roque

También, debe eliminarse el arroz rojo. Esto significa, la maleza que crece entre los cultivos; eliminarla permite aumentar la producción de arroz por hectárea.

El decano de la FCA también sugiere que se respete la cadena agroalimentaria del arroz y que se tome en consideración la opinión de los productores. Es decir, que cuando el Gobierno esté seguro de que la producción arrocera no alcance para abastecer el mercado, entonces importe el grano.

Orlando Torres, quien actualmente se desempeña como coordinador del Programa de Mejoramiento Genético y Agronómico del Cultivo de Arroz de la FCA en Chiriquí, destaca que entre 1970 y 2025 se han lanzado al mercado14 variedades de arroz. Explica que cada variedad debe tener una duración en el mercado que oscile entre 6 a 8 años.

Sin embargo, algunos granos perduran más en el tiempo, como la variedad FCA 0616 FL, que está en el mercado desde 2013.

arroz fca Chiriquí

Torres sostiene que, en la actualidad, el Departamento de Mejoramiento Genético de la facultad, posee 3 líneas prometedoras (del grano), candidatas a ser lanzadas como variedad. Explica que la FCA decidirá cuál será elegida.

En torno a las referidas líneas del grano, se encuentran la FCA EH 20, tolerante al estrés hídrico. Mientras que la FCA TV 20 100 FL y la FCA 20 115 FL se utilizan para el arroz de riego.

Aclara que desde que se realiza la primera prueba en una semilla de arroz, hasta el momento que es apta para salir al mercado transcurren aproximadamente de 8 a 10 años. Añade que el programa de mejoramiento inició  en la década de los 70.

Desde 2022 la FCA viene ampliando los estudios para encontrar una diversidad que sea resistente al estrés hídrico, y que brinde a los productores mayor cantidad de quintales por hectárea.

Jaime Rodríguez, investigador y docente del departamento de Fitotecnia de la FCA sede Chiriquí, manifiesta que el Programa de Mejoramiento Genético de Arroz recibe semillas mejoradas del Fondo Latinoamericano de Reservas (Flar).

En el Flar, las investigaciones se realizan hasta la cuarta generación. En esta etapa, logran conseguir una semilla fuerte que cumpla con las exigencias para continuar investigando.

Al llegar la citada semilla a la FCA, los técnicos continúan su desarrollo en diferentes zonas climáticas. Las investigaciones persisten hasta lograr un grano que se adapte y se desarrolle en un ambiente específico.