Marañón: fruta tropical, entre la escasez y el hongo

Vie, 28/04/2023 - 17:46
Autor:

Luis Oldemar Guerra*Carlos Iván Caballero /Periodistas *Fotos Cortesía : Adolfo Reid B.

planta con hongo
Planta de marañón afectada por hongo.

Desde su pulpa hasta las pepitas el marañón es una fruta de consumo nacional. Ambas son preparadas y degustadas de diversas formas. Desde hace años presenta escasez en su producción, no solo en Panamá sino en la región.

El vicedecano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA) de la UP , Simón Vásquez, esclarece al Semanario La Universidad que la carencia de marañón de hoy es producto de un complejo fungoso -hongos-. El fenómeno, que se viene estudiando, principalmente afecta la etapa de floración del árbol debido a que las flores se marchitan.

El complejo de hongos se transmite a las hojas y va causando muerte lenta de los árboles que se van secando de arriba hacia abajo.

Vásquez asevera que lógicamente ha habido una reducción significativa de la fruta a nivel nacional, sobre todo, en la costa pacífica. Al mismo tiempo, asegura que el problema no se circunscribe solo al país, es un tema regional. Comenta sobre la existencia de evidencias y reportes sobre enfermedades en la fruta en otras regiones como Brasil, Colombia, Venezuela, Centroamérica y El Caribe.

Oportunamente la Universidad de Panamá, hace poco, organizó un seminario sobre el tema titulado: “Complejo de Enfermedades y Estrategias de Manejo en el cultivo de Marañón”. El norte de la actividad fue estudiar qué está sucediendo con el marañón.”

La actividad contó con la ponencia de la doctora en fitopatología por la Universidad Federal Rural de Pernambuco de Brasil Kamila Correira, docente adjunta en la Universidad Federal Do Cariri y coordinadora del laboratorio de fitopatología del Centro de Ciencias Agrarias y de la Biodiversidad en dicha universidad.

La experta brasileña indicó que su presencia en Panamá tiene por objeto compartir información sobre el cultivo del marañón y la enfermedad que afecta esta fruta. También, sobre cómo se ha trabajado para salvar el marañón y que no se pierda la producción del cultivo.

marañón
Fruto de marañón en el CRU de Coclé.

El coordinador del encuentro formativo, doctor Eddy Barraza, explica que el seminario fue positivo porque se logró conocer lo que se está haciendo en el país a través de los investigadores del Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (Idiap).

Barraza reconoce el avance en cuanto a la investigación acerca de los principales agentes que causan el complejo de 4 enfermedades. Estas son: la antracnosis -síntoma de enfermedad de las plantas afectadas por hongos de los géneros Gloeosporium, Collectotrichum y el Coniothyrium fuckelii-; La virosis -conjunto de enfermedades transmitidas por virus patógenos-; la resinosis es la enfermedad más severa que mata a los árboles- y la pestalotiopsis -enfermedad fungosa considerada gene-ralmente menor -ataca el follaje que ha sido dañado o debilitado por un clima desfavorable o condiciones de crecimiento-.

Expresó que en el campo de la investigación del marañón los brasileños tienen más camino recorrido que los panameños. Entre sus experiencias es importante conocer cómo han manejado las 4 enfermedades de forma agronómica, es decir, mediante la poda fitosanitaria, la fertilización, y el riego adecuado, para no permitir el estrés de las plantas (reacción a factores que le afectan como contaminación por plaguicidas, temperaturas extremas, cambios en la salinidad, etc.).

El fitopatólogo de la UP sostiene que, en Panamá, la enfermedad más severa es la resinosis causada por un hongo conocido como Lasiodiplodia. Es un hongo oportunista, puede estar en la planta y no manifestar síntomas, porque la planta es fuerte nutricionalmente hablando, y no se encuentra estresada.

Si la planta se estresa, principalmente las leñosas, el hongo comienza a multiplicarse y hacer su daño hasta el punto de matarla. El científico explica que eso es lo que ha pasado con los árboles de marañón que han estado totalmente estresados porque nadie se ha preocupado por ellos.

Barraza concluye que tras la experiencia brasileña debe continuarse la investigación en cuanto al cultivo del marañón y las diferentes variedades que hay en Panamá. Asimismo, determinar cuál es la situación de cultivo en las diferentes provincias, generar respuestas, hacer un proceso gradual a mediano y largo plazo. Argumenta que deben ser las nuevas y futuras generaciones las que cosechen los resultados de investigación.

El marañón al igual que cualquier otro cultivo agrícola debe recibir un manejo agronómico eficiente, desde la selección de una buena semilla y la selección de un buen sitio para siembra. Esto también implica disponer de terrenos con buena capacidad agrícola para el cultivo de la especie, buena nutrición, buena densidad de siembra y buen manejo de la poda, de la altura de los árboles.

Para el investigador universitario los cuidados de la exótica fruta no deben limitarse a realizarse durante un año, sino durante el tiempo que dure la edad productiva del árbol. Menciona que esta es la ruta a seguir si se quiere tener una producción sostenible.