Carlos Iván Caballero G.

En 2025, el Semanario La Universidad dio a conocer que la Universidad de Panamá estudia los componentes de veneno de animales ponzoñosos para combatir el cáncer de pulmón, melanomas y cáncer de mama. Un año después de la citada publicación se presentan los primeros resultados acerca de los avances alcanzados con el veneno del alacrán Tityus cf asthenes.
Gladys Santamaría, bióloga molecular, y quien realiza la investigación con los alacranes como su proyecto de tesis de la maestría en Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología (Facinet), con respecto al cáncer de pulmón explica que los resultados alcanzados son positivos debido a que las toxinas que contiene el veneno atacan de forma específica ciertas líneas celulares del tumor.
Según Gladys, el veneno contiene características neurotóxicas que atacan a un determinado grupo de células que están presentes en el tumor.
Es decir, las toxinas entran a las células y atacan la mitocondria que opera como la central energética de la célula y que transforma la energía en nutrientes.
Dichos nutrientes son los que le permiten al tumor seguir creciendo.
En el proceso también se observan proteínas proapoptóticas que desempeñan un papel importante en el proceso de muerte celular programada. Sostiene que lleva 2 años realizando los estudios y los resultados obtenidos con el cáncer de pulmón son significativos.
Respecto al cáncer de piel, hasta el momento, los resultados obtenidos son pocos, ya que, se ha trabajado con el veneno completo. Sin embargo, se encuentra en el proceso de probar las fracciones de la toxina.
Explica que, con las citadas fracciones se podrá observar la actividad que tienen los diferentes componentes del veneno en las células que producen el cáncer de piel.
Sobre el cáncer de mama, Santamaría explica que cuando estuvo en Turquía en su pasantía de maestría en Eskisehir Osmangazi University, en colaboración con la doctora. Figen Caliskan, aprendió a cultivar esta línea celular de cáncer. En la UP, ha probado 24 diferentes componentes del tóxico, obteniendo excelentes resultados.
Sostiene que los componentes del veneno tienen estructuras moleculares diferentes que actúan de manera agresiva en el cáncer de mama.
Orlando Serrano Garrido, profesor de Inmunología en la Facultad de Medicina de la UP, quien supervisa la investigación que realiza Gladys Santamaría, sostiene que el estudio está dirigido a descubrir el potencial que tiene el veneno del Tityus cf asthenes y que se puede ampliar a otras especies de alacranes de Panamá.
En el caso del alacrán se investiga el veneno puro y fraccionado en busca de encontrar una alternativa para combatir los cánceres de pulmón, melanoma y mama, frecuentes en Panamá.
El docente concuerda con Gladys al destacar que en el último ensayo se observó que en los cánceres de pulmón y mama algunas fracciones del veneno tenían actividad positiva en un grupo de células específicas.
Las investigaciones explican por sí solas que el potencial del veneno de las especies nativas panameñas es monumental. Sin embargo, se debe continuar indagando para obtener mayores resultados.
El veneno de escorpión ha evolucionado a través de millones de años y contiene una mezcla rica y compleja de proteínas y otras sustancias que pueden matar a sus presas. Por sus propiedades, dicho veneno es estudiado con el propósito de descubrir el potencial que tiene y poderlo llevar al campo de la medicina.
Revela la necesidad de continuar estudiando para conocer si las fracciones del veneno son seguras. Las pruebas deben determinar que los componentes maten las células cancerígenas y no los grupos de células sanas.
El Doctor Serrano Garrido revela que en literatura de Venezuela, Colombia y Brasil se ha comprobado que algunas fracciones del veneno tienen actividad antitumoral.
Las especies de estos países son similares al Tityus cf asthenes. En Panamá los animales ponzoñosos no se han estudiado a fondo, por ello, es necesario continuar los estudios.
El Doctor Marcos Salazar, profesor del Departamento de Bioquímica de la Facinet, quien participa también en la investigación revela que el Tityus cf asthenes es procedente del corregimiento de Palmas Bellas, distrito de Chagres, Colón. Y, agrega que el veneno que produce la especie tiene actividad positiva sobre los tipos de cánceres mencionados.
Los investigadores del Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos (CIIMET) de la UP han logrado perfeccionar el mantenimiento en cautiverio de esta especie, para mantenerla produciendo veneno de forma continua.
El esfuerzo ha permitido obtener las cantidades necesarias de veneno para realizar este tipo de análisis.
En los últimos años, la medicina moderna ha volcado sus intereses hacia el estudio de los alacranes. El objetivo es encontrar en el veneno un remedio efectivo para combatir el cáncer.
El área de los animales ponzoñosos es amplia y novedosa y permite indagar de manera profunda este mundo con el objetivo de encontrar nuevas moléculas que contengan principios activos para combatir enfermedades cancerígenas, que tienen alto índice de mortalidad en la población panameña. El veneno del insecto puede tener más de 200 componentes.
De los cuales, las moléculas se identifican, separan y purifican para determinar cuáles son tóxicas para la salud humana y cuáles se pueden utilizar en el campo de la medicina.
La investigación es financiada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), Proyecto de Movilidad-2024 Bioprospección de moléculas con potencial actividad anticancerígena en venenos de animales ponzoñosos de Panamá.