Una sociedad que exige, primero debe exigirse a sí misma! -La doble moral es cómplice de la corrupción-
En los tiempos en que vivimos, muchas personas quisieran que los hechos se acomoden a sus deseos y conveniencias, anhelando que se castigue la corrupción cuando sus tentáculos salpican a otros, pero reclaman benevolencia cuando de ella reciben alguna dadiva, prebenda o beneficio.
