Del Director: Metodología

Vie, 19/06/2026 - 19:06
Autor:

Abdel Fuentes /Director del Semanario La Universidad

 

Las metodologías didácticas siempre resultan ser buenas aliadas del pedagogo. Más allá de adoptar el uso de la tecnología y combinar una sesión académica con el ámbito online y offline, siempre es posible agregar otros métodos.

La enseñanza que pretende conducir al estudiante mediante aspectos meramente teóricos, sin aproximarlo a la realidad, resulta en un esfuerzo insuficiente para el aprendizaje. Y aunque parezca sorpresivo, hoy todavía hay quienes insisten en aplicar el referido procedimiento, tanto en la educación elemental como en la secundaria y superior.

En esta y cualquier era, por muy antigua que se conciba, el uso de métodos con la intención de conducir al receptor a captar un mensaje y adoptar una transformación conductual, denota un estilo de enseñanza.

El caso de Jesús, según la narración de los textos neotestamentarios, era único. En el entendimiento de la teología del Nuevo Testamento, según la exégesis histórica, la admiración que existía por el estilo que el Maestro empleaba en sus enseñanzas, superaba al utilizado por los rabíes de aquella época, es decir, un maestro o teólogo judío.

El ejemplo más elocuente es el uso de figuras retóricas como las parábolas.

En la intitulada parábola del hijo pródigo, que, en realidad, como dijera un maestro de la Hermenéutica Bíblica, debería identificarse como parábola del hijo perdido, Lucas 15:11-32, Jesús utiliza una experiencia cotidiana propia del entorno para enviar un mensaje que clarifica la misericordia y el perdón que el Padre (Dios) concede a un hijo genuinamente arrepentido por haber pecado.

Ante el reclamo del otro hijo por el festivo recibimiento que hizo el padre a su hermano, quien había despilfarrado parte de la herencia, este le responde, Lucas 15:31,32: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado”.

La metodología del médico veterinario y profesor Edwin Pile, aplicada en las clases que imparte a sus discentes en la Facultad de Ciencias Agropecuarias, reitera la importancia de contrastar aspectos teóricos con la realidad existencial.

Tal como aparece en la portada de esta edición, el doctor Pile echa mano de una compilación de datos que más allá de resaltar preceptos teóricos, le permite diseñar un método encaminado a combatir a las garrapatas, pero que también se constituye en una metodología de enseñanza acerca del parásito y las respuestas científicas para embestir al enemigo silencioso de una mascota o un humano.

Los resultados de los estudios y análisis que ha emprendido el profesor Edwin Pile, utilizados como material didáctico, son dignos de ser ponderados y emulados por la comunidad académica y científica de esta casa de estudios superiores tras la aplicación de diversos métodos de enseñanza.