Gregorio De Gracia*Carlos I. Caballero/Periodistas*Fotos: Ian Arcia/Gregorio De Gracia

La ola de calor de abril es causa de preocupación en algunos sectores del país; el lago Alajuela ha bajado sus niveles y los médicos y especialistas están recomendando a las personas cubrirse del sol y cuidar la piel de los rayos ultravioleta.
Luz Graciela Morales de Calzadilla, directora general del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, quien se encontraba dictando una conferencia a estudiantes de las carreras de Meteorología e Hidrología de la Universidad de Panamá, explica que la intensidad extrema de calor que sienten las personas en realidad es un tema de percepción, ya que estadística y climatológicamente abril es el mes más cálido del año. Esto se debe, según aclaró, a que, durante este período, los rayos del sol son más perpendiculares sobre Panamá. Al entrar en la temporada lluviosa eso hace que haya más humedad relativa y sensación térmica
La perspectiva del cambio de clima coincide con las señales que está emitiendo el Océano Pacífico Ecuatorial, que es la presencia del Fenómeno del Niño. Este consiste en un aumento de la temperatura, debido a la falta de lluvias.
En lo que va de la temporada seca que comprende enero, febrero, marzo y abril, en la estación meteorológica no se ha registrado ningún aumento en la temperatura mayor a los 33 o 34 grados.
Morales de Calzadilla manifesta que no se puede hablar de sequía, ocurre debido a un prolongado espacio de tiempo sin llover. Aclara que el país presenta un déficit de precipitaciones en algunos sectores del Pacífico, porque en el Caribe siempre llueve.
Nuestra misión es monitorear, registrar información y comunicarla al Ministerio de Salud (Minsa) y al sector agropecuario. Ellos toman sus medidas y planifican sus actividades acordes a la información que les estamos proporcionando para que ejecuten las decisiones oportunas, advierte la especialista.
Añade que la ciudadanía debe tomar consciencia de que estas variaciones del clima forman parte de la realidad climática natural del ambiente afectadas por el cambio climático.
Frente a los embates del calor indica que, por un lado, hay que seguir apostando a que no continúen aumentando los Gases de Efecto Invernadero (GEI) que elevan la temperatura de la atmósfera, y, por otro lado, hacer uso racional de la energía.

Carlos Guerra, biólogo de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología de la Universidad de Panamá, e investigador de los Gases de Efecto Invernadero, sostiene que Panamá tiene 8 meses de temporada lluviosa y 4 meses de temporada seca.
Agrega que el país se encuentra dentro de los rangos donde aún no inician las precipitaciones. Sin embargo, parece que una parte de la población se le dificulta comprender esta realidad, por lo cual tiende a ingresar en un clima de desesperación que es saludable evitar.
El investigador recuerda que desde 1981 el Fenómeno del Niño se ha estado repitiendo con mayor frecuencia. Sostiene que esto afecta al país.

De acuerdo con la interpretación que le imprime Simón Vásquez, vicedecano de la Facultad de Ciencias Agropecuaria (FCA), la falta de precipitaciones está afectando al sector agropecuario y la ganadería de manera negativa.
Revela que los productores del Arco Seco en las provincias centrales son los más perjudicados por la falta de lluvias. Pronostica que, de persistir la prolongación del fenómeno, los productores serán los más afectados en el país.
El Vicedecano también menciona que la producción de carne y leche está teniendo problemas debido a la falta de forraje para alimentar el ganado. Y, que, de continuar la temporada seca estos productos aumentarán de precio, situación que podría traer consecuencias sobre la economía del país.
