Carlos Iván Caballero G. /Periodista *Texto e Imágenes

Según la CEPAL el conflicto tiene un impacto directo en la balanza comercial a través de la variación de los precios de la energía y de los demás bienes exportados o importados.
La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en su nuevo informe publicado a inicios de julio advierte que el precio promedio del petróleo en 2026 será más alto que en 2025. La situación responde a las hostilidades que iniciaron el 28 de febrero en Irán y sus alrededores y el cierre del estrecho de Ormuz, lo cual afecta la economía mundial. Agrega que esto mantiene vigentes 6 canales de impacto sobre América Latina y el Caribe.
El doctor en economía de la Universidad de Panamá (UP), Rogelio Rubatino, explica que los efectos de la guerra son negativos para Panamá y el resto de los países de Latinoamérica que importan los derivados del petróleo.
Cita el informe del CEPAL que alude al incremento de un 20% a un 25% en los precios del barril de petróleo, en comparación a los precios del 2025. Sostiene que los precios de los fletes y el costo de la vida en toda la región se mantienen altos.
Rubatino señala que las colosales alzas en los precios del barril del crudo empujan el alza de los bienes y servicios y causan deterioro en el Producto Interno Bruto (PIB) de los países importadores de hidrocarburos. Además, merman el poder adquisitivo de la población por los altos precios que se disparan sin control, añade el economista.
El profesor explica que los enfoques del crecimiento económico se mantendrán en números negativos para lo que resta del año, lo cual puede afectar el balance positivo del PIB para el año entrante. Manifiesta que cuando los costos de producción son mayores se reduce la actividad productiva y a su vez el consumo.
En relación con la balanza comercial nacional indica que depende de los precios emanados del petróleo debido a que el país no es productor y adquiere el rubro a precios elevados y para compensar la inversión aumenta los precios en los bienes y servicios.
De acuerdo con la lectura del profesor y doctor en Economía, Reyes Arturo Valverde, la CEPAL presenta la crisis energética como un problema que distorsiona la economía regional, de la cual Centroamérica y el Caribe importa hidrocarburos. Sostiene que el constante incremento en los precios de los productos debido a la guerra deforma los mercados y pone en riesgo el poder adquisitivo de las familias.
Otra idea que expone el economista de la UP, de acuerdo con el informe de la CEPAL, es que el cese al fuego en el estrecho de Ormuz extendió un puente para que los precios de la gasolina y otros derivados del crudo bajaran. Sin embargo, los nuevos ataques registrados el 6 de julio, ponen en riesgo la economía mundial con la subida de los precios del barril del petróleo.
Señala además que Panamá se ve afectada por la falta de inversiones privadas y el incremento de los precios que produce una economía local que apenas se sostiene. Sugiere que el Gobierno debe garantizar que los precios se mantengan accesibles para que la sociedad pueda continuar accediendo a los bienes y servicios.
Para dar un ejemplo de cómo funciona la economía interna y los bajos ingresos que se registran explica la variable denominada consumo privado. En dicho renglón se encuentra el gasto que se registra en los bares y otros centros de diversiones. La utilidad que sale de aquí, representa el 37% de la demanda final, esta también es conocida como demanda agregada.
El docente menciona que el Gobierno intenta contrarrestar el alza de los precios a través de la promoción de futuros empleos como estrategia para que la economía no se vea afectada.
El actual decano de Economía, Rolando Gordón Canto, plantea que de acuerdo con el informe de la CEPAL el crecimiento del PIB para los países del Caribe alcanzará el 0.05 %. Mientras que en los países del Cono Sur que son productores de petróleo el PIB se incrementará hasta un 0.13%.
El informe explica, que para lo que resta del año el PIB tendrá un decrecimiento de entre −0,5% y −0,9% para Centroamérica, Haití y la República Dominicana, importadores de los derivados del petróleo.
En torno a la economía panameña señala que el PIB se verá afectado debido al nivel inflacionario que vive el país. El repunte de los precios en los bienes y servicios es producto del incremento del precio del crudo en el mercado internacional.
Sostiene que la economía nacional fue afectada desde que los derivados del petróleo aumentaron y crearon la cadena de incrementos que hoy se desbordan. La gasolina, el diésel, el gas y otros derivados del crudo son importados y los precios se elevan porque el país no cuenta con una refinería.